TVE, ¿sin publicidad a partir de Septiembre?

La televisión como fenómeno de masas y herramienta sociológica me parece muy interesante.  De mi etapa en Cinemavip ha surgido una manera muy distinta de observar la televisión.  Si que puedo estar un rato delante de la misma viéndola sin más, pero me parece muy interesante todo lo que rodea a los programas: su producción, su estructura, que intentan transmitir, la publicidad encubierta o no, etc.

El anuncio por parte del gobierno de la eliminación de la publicidad en RTVE no me gusta.  Primero, porque no se trata de eliminar la publicidad para crear otro tipo de televisión, sino que pretende que se financie con el dinero de los usuarios de ciertos servicios para seguir manteniendo la oferta actual.

Por tanto, deberían preguntarnos si queremos aumentar nuestra tarifa de móviles y telefonía para financiar la televisión y darnos la opción de no tener la señal de la misma.  Yo puedo vivir muy bien sin la 1 y la 2.

Además, con la cantidad ingente de publicidad en diversos formatos que se produce en la televisión actual, no sé que va a pasar con los siguientes elementos:

  • cuando en el telediario anuncian un estreno de una película, que no deja de ser publicidad de la misma.  ¿Va a desaparecer?
  • en una serie com Cuentame, toda la publicidad de comercios ¿desaparecerá?
  • en la Champions League, los patrocinadores que pagan por aparecer antes, durante y después de los partidos, ¿van a desaparecer?
  • los concursos de enviar un sms por un premio patrocinado, ¿qué pasará con ellos?
  • las entrevistas en un photocall o reportajes de actores promocionando una película, ¿qué pasará con ello?
  • en la página web de rtve, ¿también desaparecera la publicidad?

Muchas dudas me surgen en este nuevo modelo de financiación.

Tags: , ,

2 Responses to “TVE, ¿sin publicidad a partir de Septiembre?”

  1. Gonzalo Martín Says:

    Ergo, privatícese o que cambie la programación: todo lo que señalas son conductas propias del sector privado. El management de TVE se comporta y solo quiere comportarse como una privada, con la ventaja de que no la rentabilidad es una preocupación secundaria, más bien una molestia. Pero, con todos los inconvenientes, es un estupendo paso a lo inevitable: la reducción presupuestaria y la dedicación a un, llamémosle auténtico, servicio público si es que eso se sabe lo que es.
    Por otro lado, los problemas de RTVE son los mismos de todas las televisiones europeas: la legitimidad. ¿Tiene sentido tantos recursos para hacer algo que ya da el sector privado? ¿tiene sentido que, con esos presupuestos, las audiencias sean minoritarias?
    El caso es que TODAS las audiencias van a ser minoritarias y en la propia estructura jurídica de TVE la rigidez a la adaptación al mercado es crónica. De hecho, esto año ya pierde dinero, las privadas, aún con caídas de ingresos y exceptuando el caso de la sexta que tiene otras circunstancias, no.
    En definitiva, empieza el canto del cisne de una forma de hacer la televisión propia del siglo XX. Nada de lo que ha ocurrido en TVE hubiera ocurrido sin el ejemplo de Sarkozy y ya sabemos lo que la va a pasar a Sarkozy con las descargas y cuál es la motivación de tener una tele francesa fuerte: la defensa a ultranza de la identidad francesa y el sostenimiento de la industria francesa de derechos (VIacom, es francesa). Pero sabemos que son puertas al campo y que el derecho constitucional y la propia sociedad terminará por reducir este abuso de lo público sobre lo privado.
    Precisamente por eso, es un avance, porque abre el camino a la sensatez. Sólo queda un par de por qué. Por qué hacerlo y por qué ahora. Ahora: porque el acuerdo con las privadas era imposible, que es lo mismo que decir el acuerdo con los editores de los principales diarios de España. Ningún gobierno quiere editoriales en contra todos los días ni que las concesiones que has hecho a los amigos te dejen en ridículo amenazando con cerrar, por ejemplo.
    ¿Por qué hacerlo? Porque hay un segmento del PSOE nada contento con la gestión de RTVE y quiere otro modelo de televisión pública más austero y más dedicado a lo que el mercado no da. El hambre con las ganas de comer.

  2. Gabriel Says:

    Gracias por la informaci

Leave a Reply